La razón social es un concepto que debemos tener claro previamente a la hora de configurar una empresa, ya que aunque a final de cuentas “solo se trata de un nombre”, debe cumplir unos requisitos según el tipo de empresa y otros aspectos relacionados con la misma.
Qué es la razón social de una empresa
A la hora de constituir una empresa, hay una serie de pasos, documentos e información que debemos seguir y aportar para que se haga efectivo a nivel oficial y legal. Uno de estos datos es la razón social, que hace referencia a la denominación por la que se conoce a una empresa a nivel formal, administrativo y jurídico, y permite distinguir a unas empresas de otras.
Para qué sirve la razón social de una empresa
Además de para poder identificar a la empresa debidamente en cualquier documento oficial, como sería nuestro nombre real en el DNI, la razón social otorga confianza y seguridad de la legalidad de la empresa y su existencia conforme a derecho, ya que es necesario un proceso y trámites rigurosos para su concesión. Además, dos empresas no pueden tener la misma razón social, por lo que tiene un uso exclusivo y único a nivel nacional.
Cómo cambiar la razón social de una empresa
En primer lugar, debemos saber que para cambiar la razón social de una empresa se necesita hacer el mismo trámite que cuando se registró, es decir, si se registró mediante una escritura pública cuando se constituyó la organización, se deberá hacer mediante el mismo tipo de documento. El cambio de la razón social solo se hará efectivo cuando se inscriba en el registro mercantil tras el acta donde se autoriza el cambio, aprobada por la asamblea de accionistas o por la junta de socios y de acuerdo a los estatutos de cada empresa.
Cambiar la razón social de una empresa no tiene mayor repercusión, por eso no es un caso extraño y que puede darse por: una cuestión de imagen, por mercadeo, por el cambio o modificación del objeto social, por la llegada de nuevos socios a la empresa o porque se han fusionado dos empresas.
Cómo consultar la razón social de una empresa
Dado que la razón social de una empresa es exclusiva y no puede ser idéntica a la de otra empresa, conviene consultar con antelación la disponibilidad de nuestras preferencias. Esta consulta se puede realizar a través de la sede o web del Registro Mercantil Central, a través de un formulario impreso, por correo ordinario o por medios telemáticos. La consulta en ningún caso condiciona la calificación del Registrador Mercantil Central al conseguir posteriormente la certificación, por lo que es un trámite meramente informativo para consultar la disponibilidad de la razón social.
Diferencia entre nombre de la empresa y razón social
Es importante distinguir la razón social de los nombres de fantasía o marca, siendo el primero el nombre que identifica a la empresa en el mercado, mientras que la marca o nombre de fantasía está pensado para ser más memorable y fácil de decir para los consumidores y para poder utilizar en todas las comunicaciones de la organización.
La razón social se indica en el documento de configuración de la empresa, donde deben incluirse los datos de los socios, así como sus nombres (en el caso de existir varios, se puede poner el nombre de uno de ellos acompañado de “Compañía” o “CIA”), tal y como se indica en el Artículo 27 de la Ley General de Sociedades Mercantiles.
Por otro lado, la denominación, o nombre de la empresa, es el nombre que se deberá anotar en el Registro Público de la Propiedad y del Comercio donde no es obligatorio incluir el nombre de los socios, pero sí se suele apelar a la actividad económica de la empresa.
Diferencia entre razón social y forma jurídica
Para saber la diferencia entre estos dos conceptos, debemos tener claro en primer lugar a qué nos referimos cuando hablamos de forma jurídica. La forma jurídica es la modalidad legal que una sociedad, o profesional, escoge para llevar a cabo su actividad económica; y que afecta a las obligaciones tributarias, contables, a la afiliación en la Seguridad Social y a la responsabilidad frente a terceros.
Podemos encontrar diferentes tipos de formas jurídicas (individual o societaria), como la Sociedad Limitada, la Sociedad Anónima y la Cooperativa, que se pueden diferenciar en base al nivel de responsabilidad, a su vez limitado al capital aportado por los socios, salvo en el caso de los autónomos, sociedades civiles y comunidad de bienes.
Así pues, mientras que la forma jurídica afecta a muchos más aspectos en la configuración de una empresa, la razón social solo afecta al calificativo oficial, real y legal de la misma. Resumiendo, la razón social se puede, sintetizando mucho, definir como la característica que diferencia a unas empresas de otras por su denominación, y la forma jurídica es aquella que diferencia a unas empresas de otras por la modalidad legal (por ejemplo, Sociedad Limitada o Sociedad Anónima) para realizar su actividad económica.
Ejemplos de razón social
Dependiendo del tipo de empresa que hayamos formado o vayamos a formar, en la razón social deberemos añadir un sufijo diferente. Por ejemplo:
Sociedad Anónima. Las sociedades anónimas cuentan habitualmente con el sufijo SA. o S.A. en su razón social.
Sociedad Limitada. Las sociedades limitadas cuentan en su razón social con el sufijo S.L. o SL.
Sociedad Limitada Nueva Empresa. Son aquellas que cuentan con el sufijo S. L. N. E. o SLNE en su razón social.
Sociedad Limitada Laboral. Cuenta con el sufijo S.L.L. o SLL en su razón social.
Sociedad Anónima Laboral. La sociedad anónima laboral cuenta en su razón social con el sufijo S.A.L. o SAL.
Sociedad Colectiva. Las sociedades colectivas utilizan el sufijo S.C. o SC en su razón social.
Sociedad Comanditaria Simple. Este tipo de sociedades no son tan frecuentes, pero utilizan el sufijo S. Com o SCom.
Sociedad Cooperativa. Las cooperativas son muy fáciles de identificar, ya que llevan el sufijo S. Coop.
Un ejemplo muy conocido para ver claramente la diferencia entre marca y razón social sería el caso de Pepsi (marca) y PepsiCo, Inc. (razón social).





