¿Qué es un plan de viabilidad?
El plan de viabilidad es un documento que se debe construir antes de la configuración de una empresa para conocer la viabilidad del proyecto. Este documento establece las líneas generales de planificación, evaluación y control desde la idea de la que parte el negocio hasta su puesta en funcionamiento. Además, es uno de los documentos clave cuando queremos presentar nuestra idea ante inversores, por lo que es interesante incluir gastos, costes, ingresos y beneficios para poder mostrar la rentabilidad del proyecto.
Por qué debería hacer un plan de viabilidad
A la hora de emprender un nuevo proyecto pueden surgir muchas dudas e incertidumbre y con un plan podemos prever esas situaciones y saber qué necesitamos para poder anticiparnos y poder actuar de la mejor manera posible. Si quieres aumentar las posibilidades de que tu negocio prospere, estos son algunos de los motivos por los que deberías hacer un plan de viabilidad lo antes posible:
- Permite concentrarte en los objetivos importantes para el proyecto y no perder el foco con detalles menos importantes.
- Te ayuda a establecer opciones y posibilidades secundarias en el caso de que la estrategia y oportunidades principales no funcionen.
- Permite identificar todas las oportunidades que el nuevo proyecto tiene de impactar positivamente en el mercado.
- Reconocer las limitaciones que tiene el proyecto para poder conseguir una inversión acotada y conociendo los riesgos que pueden surgir durante la actividad.
- Trazar la mejor estrategia para conseguir financiación para conseguir los objetivos y necesidades iniciales del proyecto.
Estructura del plan de viabilidad
El plan de viabilidad debe ser un documento bien redactado, con toda la información correctamente estructurada y detallada, y como mínimo debe contener los siguientes apartados:
El alcance. Es muy importante mantener el foco y no perder de vista todas las dificultades y limitaciones que se pueden presentar cuando emprendemos un proyecto, y cómo pueden evolucionar a lo largo del tiempo.
Análisis de situación. Para este punto es interesante realizar un análisis DAFO, de modo que conociendo las limitaciones que se pueden presentar, qué oportunidades, ventajas y desventajas podemos tener en cada situación.
Definición de necesidades. Aunque algunas de las necesidades surgirán con el inicio y puesta en marcha del proyecto, podemos hacer una previsión para poder distribuir correctamente el trabajo por departamentos y roles. Esto también incluye determinar las actividades más importantes o las prioridades del proyecto como empresa que ofrece y produce ganancias tanto a consumidores finales como a personal.
Evaluación de viabilidad. Con toda la información y previsiones recopiladas y organizadas, debemos establecer si el proyecto es viable o no, con sus limitaciones reales y debidamente justificadas. Es una parte del documento en la que debemos reflexionar en profundidad para determinar que el proyecto puede prosperar y de qué forma esperamos que lo haga de forma responsable.
Cómo hacer un plan de viabilidad de una empresa
Ahora bien, si no tienes experiencia redactando planes de viabilidad, te recomendamos que sigas estos pasos para asegurarte que redactas un documento completo y correcto:
Concepto del producto. En este punto debemos describir con detalle el producto que queremos ofrecer y relacionarlo con las necesidades que hayamos detectado en el mercado para mostrar que puede generar interés y ser viable.
Estudio de mercado. Para poder comenzar un proyecto y minimizar los riesgos y poder tomar las decisiones correctas es importante conocer el mercado en el que vas a operar, el estado de la competencia y el comportamiento y perfil del consumidor al que vas a dirigir tu producto.
Estudio de mercado. El conocimiento previo del mercado es fundamental para conseguir el éxito en una aventura empresarial. Conocer el estado de tu competencia, el comportamiento del consumidor y la situación del mercado en el que vas a operar es imprescindible para poder conocer el entorno y hacer los ajustes necesarios en función del mismo.
Experiencia previa. Si a la hora de emprender un nuevo proyecto contamos con conocimientos o experiencia previa en ese sector o con ese tipo de productos, estaremos generando una ventaja para la viabilidad del proyecto y aportando valor, ya que tendremos una visión más clara y amplia del entorno en el que queremos operar.
Análisis financiero. En este punto es importante definir dos aspectos: el punto de equilibrio en el que podremos calcular o prever con antelación cuándo nuestra empresa comenzará a generar beneficios, mediante los costes e ingresos, y la previsión del presupuesto que necesitaremos para comenzar el proyecto, tanto por la inversión propia como con la inversión de terceros.
Estrategia de mercado. En esta parte del documento definiremos nuestro modelo de negocio y la estrategia de ventas: canales de distribución, estructura de costes, fórmula de ingresos, etc.
Consejos para hacer un plan de viabilidad
Una vez sabemos la estructura y los pasos que debemos seguir para hacer un plan de viabilidad correcto, estos consejos te ayudarán a pulir algunos detalles y hacerlo más completo y profesional:
Ajusta la inversión. Si optamos por conseguir inversión para emprender nuestro proyecto es importante hacer una previsión ajustada. Pedir una cantidad más elevada para cubrir unos gastos que quizá no se produzcan puede elevar la inversión a un nivel que puede ahuyentar a los inversores o que puede suponer un lastre a medio plazo si contamos con inversiones con intereses.
Controlar los gastos. Para evitar sorpresas futuras es muy importante llevar un control exhaustivo de todos los gastos de la empresa: costes operativos y estructurales, precios de proveedores, gastos de suministros, contratación, costes laborales, etc. Desajustes de gastos pueden afectar gravemente a la viabilidad y rentabilidad de tu empresa. En este punto podríamos incluir el cash flow, que se trata de controlar por un lado las ventas realizadas y los plazos de cobro y, por otro, las compras y los plazos de pago. No tener en cuenta los plazos y tiempos de estos eventos puede llevarnos a periodos en los que no contaremos con los fondos suficientes.
Plan de emergencias. Una buena forma de conocer la viabilidad de tu proyecto es someterlo, de forma ficticia, a situaciones de estrés y adversidad en las que te veas obligado a recortar ingresos, aumentar gastos o en los que se dispare la inversión.
Enfoca el documento adecuadamente. Piensa en quién va a ver tu plan de viabilidad para redactarlo en la misma línea y estilo comunicativo que la entidad bancaria, inversor u otros emprendedores a quienes se lo vas a presentar. De este modo conseguirás captar mejor su atención.
Evita las previsiones a largo plazo. Hacer un plan de viabilidad a muchos años vista puede ser un error, ya que el escenario del sector en el que vas a emprender tu proyecto, la situación socioeconómica de tu país e incluso el propio desarrollo de tu producto o actividad pueden cambiar radicalmente, por lo que los inversores pueden estar o no conformes con ese cambio y continuar o cesar con su inversión. Es más recomendable hacer una previsión detallada a corto y medio plazo, con un margen menor de cambios drásticos.





