Si has cambiado recientemente de país, estás haciendo trámites en el extranjero o emprendiendo negocios internacionales, es posible que te soliciten en algún momento una traducción jurada de ciertos documentos.
En el caso de que este concepto sea totalmente nuevo para ti, ¡no te preocupes! Es algo muy común y que se aplica en cantidad de casos. En este artículo te explicaremos qué es exactamente, en qué casos se suele pedir y para qué sirve.
¿Qué es una traducción jurada?
La traducción jurada es la que tiene una validez jurídica y se hace de manera oficial. No debe confundirse con los términos jurídicos, es decir, no tiene por qué ser necesariamente una traducción que hable de cuestiones legales o que se deba presentar en un tribunal. Son todas aquellas que, en diferentes ámbitos o temáticas, deben tener un carácter oficial.
Una condición indispensable para que una traducción se convierta en jurada es que el profesional que la realiza esté en disposición de un título de traductor e intérprete jurado que otorga el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación español. Una persona con conocimientos en ambos idiomas, por elevado que sea su nivel, no podría hacer este tipo de traducciones sin dicho certificado, pues carecen de validez.
Los profesionales dedicados a la traducción jurada cumplen ciertos requisitos para ostentar este título. En primer lugar, no pueden tener antecedentes penales de ningún tipo y también deben estar en posesión de una titulación universitaria. Para obtener su acreditación como traductores jurados deben aprobar el examen MAEC o cumplir con determinadas condiciones de ámbito académico sujetas a los planes antiguos de esta carrera.
Para garantizar que todo esto se cumple, lo habitual es que las personas o empresas que necesitan traducciones juradas acudan a entidades especializadas en ello como GeaJurídicas, pues aquí cuentan con profesionales de este ámbito que tienen las cualificaciones necesarias y son expertos en este trabajo. Es un servicio que agiliza los procesos y permite que nos despreocupemos de las traducciones, sabiendo que van a cumplir con los estándares de calidad y la oficialidad que se requiere.
¿Cuándo se necesita traducción jurada?

La traducción jurada se necesita en los casos en los que se solicitan documentos oficiales, algo muy habitual en trámites de carácter público o entre países diferentes. Por ejemplo, para los documentos de identidad, los libros de familia o los títulos académicos. Esto puede ser necesario en caso de hacer trámites legales en el extranjero, solicitar becas o formalizar negocios.
¿Qué tipo de documentos necesitan una traducción jurada?
Hay una serie de documentos en los que se puede solicitar una traducción jurada cuando tenemos que presentarlos en un país en el que no se habla el mismo idioma o tienen que aparecer en varias lenguas por diferentes motivos. Te mostramos los más habituales, a continuación.
Títulos académicos
Cuando se busca trabajar o estudiar en un país con una lengua diferente o bien se pretende hacer una homologación de las titulaciones, será un requisito presentar una traducción jurada de los títulos de bachillerato, universitarios o de máster. Es lo que otorga validez y garantías de que realmente se cuenta con esa formación oficial.
Pasaporte y DNI
Generalmente, el pasaporte o el DNI son documentos que se presentan sin necesidad de cambiarlos de idioma en diferentes países y nos permiten viajar con una identificación oficial. Sin embargo, en los casos en los que se solicita una residencia o se quiere legalizar alguna situación, como el matrimonio, se solicitará una traducción jurada.
Partida de nacimiento
Cuando una persona nace en un país y se pretenden hacer diferentes trámites en otro diferente, por ejemplo, la inscripción en un centro escolar porque la familia ha cambiado su residencia, se tendrá que presentar una partida de nacimiento traducida y oficial.
Certificado de empadronamiento
Hay cantidad de trámites en España para los cuales se exige un certificado de empadronamiento que verifique la residencia de la persona involucrada. Si este se encuentra en otro idioma, habrá que hacer una traducción jurada del mismo. Lo mismo ocurre a la inversa, pues nos pueden pedir este papel en el extranjero y que lo tengamos en español.
Certificado de matrimonio
En gestiones como la elaboración de un libro de familia o en determinadas solicitudes de empleo se puede requerir el certificado de matrimonio. Si dicho documento está en otro idioma, aunque tenga la misma validez en ambos países, será necesario presentar una traducción jurada del mismo.
Informes para la adopción
Las adopciones en el extranjero son muy comunes, de hecho, en España hay cantidad de parejas que apuestan por esta alternativa para aumentar la familia. En estos casos, los padres se van a enfrentar a una gran cantidad de procesos burocráticos, tendrán que presentar diferentes informes y acreditar su situación. Todo ello deberá presentarse con una traducción jurada, igual que el certificado de adopción de los menores, con el fin de confirmar la legalidad y oficialidad en todo el proceso.
Informe de vida laboral
El informe de la vida laboral es algo que se suele pedir cuando se busca trabajo en el extranjero o cuando se hacen solicitudes de hipotecas, pensiones, etc. Otro documento que se tendrá que traducir de esta forma llegado el momento de presentarlo.
Libro de familia
Los cambios legales en la situación familiar como son el matrimonio, el divorcio o la inscripción de los hijos vas a requerir del libro de familia de las personas involucradas. Si alguna de ellas lo tiene en un idioma distinto, tendrá que hacer una traducción jurada.
Certificado de antecedentes penales
En la actualidad, hay varios trabajos para los que es indispensable presentar los antecedentes penales en cantidad de países. Esto ocurre especialmente en aquellas profesiones que están vinculadas con el cuidado de los menores o de personas vulnerables. Es un certificado que habrá que traducir si se tiene en otro idioma.
¿Cuánto vale una traducción jurada?

Las traducciones juradas pueden tener precios muy diferentes según el volumen del texto que habrá que traducir, la complejidad del mismo (si es un lenguaje muy técnico, por ejemplo) o el número de idiomas a los que se desea pasar. Lo ideal es solicitar un presupuesto para hacerse una idea del coste en cada caso particular.





