El término arquitectura comercial no es nuevo, pero en los últimos años ha cobrado un mayor protagonismo. Básicamente, podría definirse como aquella rama de la arquitectura especializada en el diseño, la construcción y la reforma de espacios comerciales.
Los aspectos que abarca son múltiples y, en cada proyecto, los arquitectos que trabajan en la arquitectura comercial deben adaptarse a las características específicas que requiere cada tipo de edificación, teniendo en cuenta, además, las necesidades concretas de la actividad prevista, aquella que se desarrollará en ese espacio.
El marketing y el diseño arquitectónico se unen en una disciplina al alza y si quieres saber más sobre las características y posibilidades que ofrece la arquitectura comercial, aquí encontrarás todos los detalles.
Arquitectura comercial: características y objetivos

Como ocurre con casi todas las profesiones donde la especialización se impone, también la arquitectura actual se centra en distintos ámbitos de actuación.
Al igual podemos encontrar proyectos de arquitectura residencial y otros de carácter industrial, también los hay especializados en el diseño y desarrollo constructivo de comercios de todo tipo, desde los populares centros comerciales, hasta grandes superficies, sin olvidar, por supuesto, al pequeño y mediano comercio, que, en los últimos años, ha iniciado una profunda fase de renovación para adaptarse a las necesidades del cliente y consumidor actual.
“La arquitectura comercial tiene un objetivo prioritario: crear espacios que propicien la actividad comercial, es decir, la venta de productos y servicios“, leemos en arkespai.com. Para lograrlo, se fija en la estructura global que presenta un comercio, teniendo muy en cuenta su exterior, esa fachada que es su mejor carta de presentación para atraer a posibles compradores y también su interior, con especial dedicación a la optimización del espacio disponible.
Si hubiese que detallar las características propias de la arquitectura comercial, aquellas que la diferencian de proyectos arquitectónicos de otro tipo habría que señalar:
- Está exclusivamente centrada en espacios que han de dedicarse a la actividad comercial, siendo un tipo de arquitectura muy versátil, con proyectos muy diversos: mercados, tiendas de moda, supermercados, centros de estética, peluquerías, restaurantes, hoteles, oficinas, tiendas de muebles…
- Se centra en áreas distintas, para abarcar el proyecto de construcción o reforma de principio a fin. Diseño de planos, edificación, distribución de espacios, diseño de interiores y decoración.
- Busca combinar, en un mismo proyecto, comodidad, estética y, ante todo, funcionalidad.
- Es una arquitectura que tiene muy presente el tránsito constante de personas, es decir, el desgaste que va a tener ese espacio comercial por el (deseable) elevado número de usuarios que acudirán a él.
- Tiene especial cuidado en cumplir con toda la normativa vigente en materia de espacios comerciales abiertos al público.
- Puede emprender proyectos mixtos, por ejemplo, un gran centro comercial incluirá tiendas de distintos tamaños y características (grandes marcas, franquicias, pequeños comercios) y también restaurantes, áreas de descanso, parque infantil, etc. Múltiples proyectos en un mismo espacio.
Elementos clave de la arquitectura comercial
Todos sabemos que, en las últimas décadas, el comercio y la contratación de servicios en general han cambiado de forma notable por el constante crecimiento de las compras online. Esta es la principal razón por la que numerosos establecimientos comerciales ‘a pie de calle’ demandan proyectos arquitectónicos específicos que los renueven y los conviertan en espacios atractivos para la posible clientela, nos dicen desde arkespai.com.
Además de la atención personalizada, el comercio ‘físico’, a diferencia de lo que ocurre en Internet, debe proporcionar a la persona que acude a él no solo un producto o servicio, sino una experiencia de compra agradable, cómoda, satisfactoria… y en este sentido la arquitectura y el diseño comercial resultan determinantes.
Para lograr este objetivo, los arquitectos y arquitectos técnicos especializados en espacios comerciales combinan en sus trabajos una serie de elementos claves en el resultado final de cualquier proyecto de este tipo, elementos que inciden tanto en el exterior como en el interior de un local, entre otros:
Exteriores y accesos. La arquitectura comercial ha de prestar especial atención tanto a la fachada, que será la primera imagen que capte la atención de un posible cliente como a los accesos que han de ser ante todo cómodo y seguros. Escaleras, rampas, escaparates…
Distribución de espacios. El interior de cada local ha de adaptarse a la actividad que se va a desarrollar en él teniendo en cuenta dos premisas: el máximo aprovechamiento del espacio y la total comodidad en cuanto a la movilidad. En este sentido, la arquitectura comercial se encarga de crear la estructura básica de cualquier establecimiento comercial, combinando con acierto las distintas áreas por ejemplo: la indispensable cocina en un restaurante, la zona de recepción y atención de clientes, el área de almacenaje de mercancías, de servicios como los aseos o los probadores de una tienda de ropa…
El objetivo de cualquier proyecto de arquitectura comercial es optimizar el espacio disponible para mejorar la experiencia de compra y lograr incrementar las ventas de productos o servicio.
La arquitectura y el diseño comercial, además, tienen en cuenta otras múltiples variables a la hora de sacar partido a cualquier establecimiento. Aspectos como la correcta climatización del local, imprescindible para una óptima experiencia de compra, el ahorro y la eficiencia energética, especialmente importante en negocios que impliquen un alto consumo de energía, los materiales utilizados en la edificación, los colores predominantes, esenciales para crear el ambiente idóneo para cada establecimiento, la iluminación, las medidas de seguridad (salidas de emergencia, medidas antiincendios…) son también elementos que incluye un proyecto de arquitectura comercial
Arquitectura comercial: reformas y rehabilitación de espacios

Son muchos los proyectos que parten de la arquitectura comercial para crear nuevas y complejas estructuras, desde un gran centro comercial, hasta un innovador edificio de oficinas o un centro de coworking, pero también es cada vez más frecuente recurrir a proyectos de arquitectura comercial para renovar espacios y adaptarlos a las demandas del consumidor actual.
La rehabilitación completa de edificios o de grandes locales que puedan, por ejemplo, transformar un antiguo mercado de abastos en un innovador espacio gastronómico, que combine la venta de productos con la restauración, es una realidad que puede darnos una idea del sinfín de posibilidades que ofrece la arquitectura comercial.
No todo son proyectos tan ambiciosos. También hay propuestas arquitectónicas perfectas para adaptarse a las necesidades de establecimientos de distintas dimensiones con reformas o rehabilitaciones a medida.
Un cambio en la actividad de ese local o simplemente la necesidad de renovar la imagen del establecimiento pueden hacer necesaria la intervención de un arquitecto especializado en este tipo de proyectos.
Una reforma integral basada en la arquitectura comercial que incluya, por ejemplo: redistribución de espacios para ganar amplitud y movilidad, nuevos materiales en revestimiento de suelos y paredes, mejora de la climatización y eficiencia energética, renovación de escaparates y exteriores para ganar en visibilidad… puede ser la solución integral para dar una nueva vida a cualquier establecimiento comercial.





