El trabajo en equipo es esencial para todos los ámbitos de la vida, pues al fin y al cabo somos seres gregarios que hemos nacido para vivir en comunidad y para respetarnos y ayudarnos mutuamente. Sin embargo, esto no siempre resulta tan fácil en la práctica como en la teoría. Continuamente vemos en la escuela, en las empresas y en los trabajos como para que podamos tener éxito debemos de apoyarnos los unos en los otros, pero en muchas ocasiones los equipos no funcionan.
Esto suele ser especialmente problemático dentro de las empresas. Son tantas las que abanderan que cuentan con un excelente trabajo en equipo cuando la realidad es muy distinta, que esto termina por hacer mella en el rendimiento laboral del equipo y perjudicando a la empresa.
Así que si te encuentras en una situación parecida y te estás preguntando qué es lo que hacemos mal a la hora de trabajar en equipo, en este artículo te explicamos desde el punto de vista de la psicología social por qué existen elementos que nos dificultan trabajar en equipo, cuáles son las ventajas de trabajar en equipo y por qué deberíamos de intentar fortalecer nuestras relaciones para trabajar en grupo mediante técnicas como el team building.
¿Por qué nos cuesta trabajar en equipo?

Trabajar en equipo puede ser todo un desafío, ya que nos situamos ante una situación en la que nuestras opiniones, formas de pensar, gustos y formas de ver las cosas van a entrar en conflicto con otras personas de una forma natural e irremediable, por lo que muchas veces va a resultar complejo llegar a conclusiones conjuntas. Esto puede suponer un problema cuando tenemos el objetivo de trabajar en equipo.
En muchas ocasiones, estos problemas parten directamente de la incompatibilidad de los caracteres entre los componentes de un grupo, por temas de timidez o de arrogancia, que hacen que las relaciones no sean igualitarias. Esto puede desembocar en una falta de comunicación que entorpezca la tarea principal. Cuando se habla de la comunicación es imprescindible hablar del feedback continuo que debe de haber entre sus componentes, pero cuando esto no funciona no hay trabajo en equipo.
Otro de los factores que influyen habitualmente en un buen trabajo en equipo es la división de tareas y el liderazgo. Y es que en muchos casos a algunas personas les cuesta dejarles a otros hacer parte del trabajo, mientras que hay otro tipo de personas que tratan de hacerlo todo ellos mismos. El trabajo en equipo se basa en la coordinación y, por tanto, en la confianza entre unos y otros. Por ello, un líder dentro de un equipo es imprescindible para tomar decisiones, cohesionar y motivar al resto. Y es que cada uno debe de conocer su rol dentro del grupo para que el trabajo funcione.
Al final, resulta imprescindible entender que el trabajo en equipo no surge de un día para otro y que es una carrera de fondo. Para ello, hay que cuidar las relaciones entre los trabajadores y cultivar un buen vínculo entre todos para que sea más fácil llevar a cabo tareas conjuntas. Y es que, como hemos comentado, existen numerosas actividades para ayudar a que los equipos en las empresas se definan y a que surjan relaciones naturales que puedan beneficiar a la empresa.
Si te interesa conocer algunos de los ejercicios más habituales de team building, puedes echarle un vistazo al catálogo de actividades de Viviendo del Cuento para conocer cuáles son algunos de los mejores casos de éxito de team building con los que las empresas consiguen mejorar las relaciones entre sus trabajadores, crear equipos fuertes y promover el trabajo en equipo.
Elementos que dificultan el trabajo en equipo
Como hemos mencionado, son muchos los factores que pueden influir dentro de un equipo a la hora de trabajar de forma discontinua e ineficaz, pero, sobre todo, existen algunas actitudes que suelen darse muy a menudo en los equipos que fracasan trabajando juntos y que son las que mencionamos a continuación:
- Hay una falta de compromiso entre los miembros del equipo. Esto puede deberse tanto a temas de confianza entre los componentes o por no creer demasiado en la idea que se ha propuesto o simplemente por no estar demasiado involucrado en el trabajo o en la empresa y no querer trabajar más de la cuenta.
- Miedo a las responsabilidades. En todos los equipos hay líderes natos y personas que evitan las responsabilidades. Cuando distintos componentes del grupo tratan de evitar encargarse de realizar ciertas tareas o de tomar la iniciativa, el resultado termina siendo pésimo. Lo mismo sucede cuando nadie quiere responsabilizarse.
- Falta de confianza. Otra vez, varios de los motivos esenciales que suelen entorpecer el trabajo en equipo son la falta de conocimiento entre sus miembros, el hecho de que las relaciones no son lo suficientemente estrechas o que no se está familiarizado con la forma de trabajar del resto de compañeros. Con esto surge una ausencia de confianza. Lo mejor en estas ocasiones es poner en práctica la empatía y la inteligencia emocional y tratar de conocerse mientras se desarrolla el proyecto.
- Falta de creatividad por miedo a fallar. En muchas ocasiones también muchas personas se bloquean porque piensan que quizás sus ideas no van a ser válidas y, por tanto, ocultan su creatividad, dejando que sean otros quienes se encarguen de proponer las ideas. Esto suele producirse por miedo al rechazo en sus opiniones y también por los motivos que hemos comentado anteriormente.
Pros y contras del trabajo en equipo

Ahora que ya conocemos cuáles son algunos de los problemas más habituales que surgen con los grupos cuando estos trabajan en equipo, resulta imprescindible que conozcamos cuáles son las ventajas y las desventajas de trabajar en equipo:
Pros del trabajo en equipo
- Mejora la organización dentro del equipo, de modo que es mucho más fácil tener en cuenta las tareas, los horarios y los roles.
- Evita la procrastinación. Cuando hay otra persona que trabaja contigo es mucho más difícil distraerse y, por tanto, más sencillo estar centrado en el trabajo.
- Ayuda a fortalecer las capacidades individualmente y en grupo, de modo que el aprendizaje mutuo, la confianza y la comunicación son buenas para cada trabajador y para el equipo.
- Mejora la productividad hasta el punto en el que la colaboración y el reparto de tareas ayuda a que se enriquezca el trabajo y se mejore el rendimiento conjunto.
- Se consigue más sociabilidad dentro del entorno laboral, puesto que al interactuar con los compañeros es más fácil crear relaciones más sólidas y aumentar la confianza.
- Se elimina el bloqueo mental que puede aparecer cuando se trabaja individualmente, pues siempre va a haber alguien que tenga una idea para aportar.
- Crece el valor creativo, ya que al combinar distintas opciones y propuestas es mucho más fácil crear un proyecto más potente y llamativo.
Contras del trabajo en equipo
- Puede enrarecer el ambiente de trabajo. Cuando el equipo no funciona es posible que el ambiente laboral se vea afectado fuera de los momentos de trabajo en equipo.
- Es fácil que se creen conflictos personales entre los distintos miembros del equipo, en especial, en las situaciones en las que una persona quiere imponer su criterio, no sabe tolerar y no sabe cómo comunicarse.
- La individualidad se camufla, lo que implica que algunas personalidades pueden verse absorbidas por otras más fuertes y se puede perder la personalidad.
- Hay que adaptarse a los tiempos propuestos, ya que a diferencia de lo que sucede cuando trabajas por tu cuenta y a tu ritmo al trabajar en grupo tienes que acoplarte a los horarios y las tareas del grupo.
- Puede generar problemas de ansiedad en aquellas personas que no tienen la suficiente inteligencia emocional o problemas de sociabilidad.
Tips para trabajar en equipo
Finalmente, después de realizar este análisis extensivo sobre las emociones dentro de los grupos a la hora de trabajar y de comprender cuáles son los elementos que más dificultan trabajar en equipo, nuestro mayor consejo es que pongas en práctica las siguientes recomendaciones que te exponemos para tratar de cohesionar al equipo y conseguir mejores resultados:
- Plantea objetivos comunes. En muchas ocasiones, cuando se trabaja en equipo, cada uno se centra en realizar su tarea por cuenta propia y se olvida de que el objetivo final debe de ser conjunto, así que trata de recordar que el trabajo en equipo conlleva objetivos en equipo.
- Involucra a todo el equipo en la toma de decisiones. Algo que suele hacer que se rompa la confianza y la comunicación es el dominio absoluto de una o varias personas sobre el resto. Lo mejor que puedes hacer es motivar a todos los integrantes e impulsarlos a que todos aporten sus ideas, así como que den el visto bueno en las decisiones.
- Motiva todo lo que puedas. En todos los equipos surgen complicaciones, hay ideas que se rechazan y situaciones más complejas. Sin embargo, con una buena motivación todo puede superarse.
- Asegúrate de que hay un líder claro. Para evitar conflictos innecesarios en el equipo, lo primero que se debe hacer es establecer los roles y dictar quién va a ser el líder del proyecto para que este pueda guiar al resto y poner orden.
- Aprovecha las individualidades. Las distintas disciplinas y personalidades de un equipo siempre van a darle mucho más color a la toma de decisiones, por lo que no dejes a nadie fuera y recaba las particularidades para obtener resultados excelentes.
- La comunicación y confianza siempre son claves. El feedback entre todos los componentes del equipo debe de ser obligatorio, así que asegúrate de que si alguien no está transmitiendo sus ideas, las comparta, y de que todo el mundo se siente cómodo para tratar con el resto del equipo de forma que nadie se sienta aislado.





