En un momento en el cual la energía disponible está limitada tras el recorte ruso, es momento de poner todos nuestro granito de arena para reducir los costes sin que eso cambie nuestra calidad de vida. Para conseguirlo, se ha lanzado una normativa de ahorro a través de la cual se busca comodidad y ahorro en las oficinas.
¿Cómo influye la temperatura en un puesto de trabajo?
Se ha demostrado a través de diferentes estudios que es necesario que los trabajadores trabajen a una temperatura adecuada para conseguir desarrollar correctamente su puesto de trabajo. Tan malo es trabajar con calor que con frío. En ambos casos, el trabajador no puede desarrollar todo su potencial, de aquí que se recomiende que la oficina siempre esté a una temperatura determinada.
Sin lugar a dudas, cuando un trabajador de oficina tiene que realizar su trabajo a una temperatura elevada, el mismo siempre se somete a un estrés térmico que puede provocar problemas de salud importantes.
A la hora de evaluar la temperatura, tenemos que tener en cuenta las condiciones ambientales del lugar de trabajo, la actividad y la ropa que tienen que llevar para desarrollar la labor por la cual han sido contratados.
Normativa sobre la temperatura en la oficina

Todo está regulado en el plan de choque de ahorro y gestión energética a través del Real Decreto ley 14/2022 del 1 de agosto. En el mismo están reguladas las medidas de climatización que se deben cumplir para garantizar el bienestar de los empleados, clientes y ahorrar energía.
El plan que se lanzó el 9 de agosto de 2022 tendrá vigencia como mínimo hasta el 1 de noviembre de 2023. Comentamos que como mínimo porque siempre queda la puerta abierta a realizar modificaciones y ampliarlo más en el tiempo en caso de ser necesario.
Con la nueva ley en la mano, podemos ver como la temperatura de los recintos calefactados deberá ser de máximo 19 grados en invierno, mientras que en verano las temperaturas no deberían bajar de los 27 grados. En estos espacios la humedad relativa se debería situar entre el 30% y el 70%.
En el caso de las oficinas o los locales donde se realizan trabajos sedentarios, la temperatura debería estar comprendida entre los 17 y los 25 grados, mientras que en los locales donde se realizan trabajos ligeros debería estar entre los 14 y 25 grados.
Con la llegada de la nueva ley, se espera un incremento de las inspecciones a todo tipo de negocios climatizados. El objetivo es certificar que están cumpliendo la normativa de ahorro de energía. Y en caso de no cumplirse, las sanciones podrían llegar a ser realmente importantes.
Recomendaciones de temperatura del RITE
Es importante dejar claro que el INSHT no es el único organismo que ha dado una serie de recomendaciones para que las oficinas puedan disfrutar de una temperatura agradable.
Como nos informan los expertos en sistemas energéticos e instalación de aire acondicionado de Tsclima, las recomendaciones del RITE están muy bien porque permiten climatizar la oficina sin que eso suponga un consumo de energía realmente elevado.
Según el Reglamento de Instalaciones Térmicas de Edificios, la temperatura de las oficinas en invierno tendría que situarse entre los 21 y 23 grados. Mientras que en verano la temperatura debería situarse entre los 23 y 25 grados.
A su vez, desde el RITE recomiendan que la humedad relativa se sitúe entre el 45% y 60% en verano, mientras que en invierno debería ser del 40% a 50%. A todo eso recomiendan que la velocidad del aire no sea muy alta, concretamente recomiendan que sea inferior a 0.2 metros por segundo.
Cuál es la mejor temperatura para una oficina según el INSHT

En contra de las recomendaciones del RITE, el INSHT ha realizado otras recomendaciones, las cuales deben ser complicadas por las empresas para conseguir que los trabajadores puedan disfrutar de un buen confort en su trabajo. Como en el caso anterior, las temperaturas se pueden conseguir con facilidad con un buen equipo climatizador como nos informan desde TS Clima.
Según INSHT, el confort térmico siempre se consigue cuando un trabajador puede desarrollar su trabajo sin tener ni calor ni frío. En ese mismo momento se puede decir que la temperatura es la adecuada para que el trabajador pueda realizar su actividad sin ningún tipo de problema. Además, nos indican que no todas las personas se sienten a gusto a la misma temperatura, sino que normalmente suele haber un grado arriba o debajo de subjetividad. Con ese detalle se puede concluir que no se puede conseguir un bienestar térmico para todos los trabajadores de la oficina, pero sí que se puede conseguir acercarse al mismo. Teniendo en cuenta que siempre habrá trabajadores que no se sientan a gusto por la temperatura de la oficina, bien por frío o calor, vamos a mostrar las temperaturas recomendadas.
La temperatura recomendada por INSHT se ha ligado con la idea de que al menos un 10% de los trabajadores se van a sentir insatisfechos. En cambio, el resto de los trabajadores se van a sentir muy a gusto, por lo que la producción de la oficina será la más adecuada. Teniendo en cuenta la información ofrecida por INSHT, podemos ver como la temperatura de la oficina en verano debería estar entre los 23 y 26 grados. Mientras que la temperatura de la oficina durante los meses de invierno debería estar situada entre los 20 y 24 grados.
Todas esas temperaturas se han pensado teniendo en cuenta que los trabajadores llevan ropa normal. Es decir, están vestidos con ropa de algodón, calcetines, zapatos y ropa interior.
La humedad también debe medirse según INSHT para conseguir crear un buen confort en la oficina. En este caso la humedad relativa recomendada debe situarse entre el 30% y el 70%. Aunque tenemos que tener en cuenta que en la oficina siempre hay electricidad estática, lo cual puede provocar una disminución de la humedad y provocar un ambiente reseco. Por ese motivo, no suelen recomendar que la humedad descienda del 50% para conseguir un clima de trabajo agradable.
Finalmente nos recomiendan que la velocidad del aire sea la más baja posible para evitar cambios en la sensación térmica de los trabajadores. En este caso se recomienda que la velocidad sea inferior a 0.1 metros por segundo. Así se consigue un grado de confort muy elevado.





